Fisioterapia del suelo pélvico en Palma de Mallorca

 Dolor pélvico
En nuestra vida diaria sentimos molestias en diferentes partes del cuerpo, por esta razón la rehabilitamos y la ejercitamos para prevenir este dolor. Desde nuestro centro queremos proporcionar un tratamiento global de todo el cuerpo, considerándolo como un todo, por lo tanto, debemos tener en cuenta una parte “olvidada” de nuestro cuerpo, el suelo pélvico o periné.

¿En qué consiste la fisioterapia del suelo pélvico?

En primer lugar debemos saber que no solo se debe tratar esta parte del cuerpo en el momento del embarazo o en el post-parto, ya que constantemente el suelo pélvico está realizando un esfuerzo como la contención de las vísceras que descansan sobre él y que puede producir diversos problemas o molestias, para evitarlos se deben tener en cuenta las estructuras de la zona del periné.

El trabajo del fisioterapeuta de suelo pélvico es evaluar y tratar las disfunciones del periné no solo en las mujeres sino que también en los hombres, especialmente en patologías como la incontinencia urinaria o la disfunción eréctil.

  • Algunas de las causas que pueden provocar un debilitamiento del suelo pélvico en el caso de las mujeres son:
  • Embarazo, ya que el peso del útero descansa sobre los músculos del periné.
  • Parto y post-parto.
  • Mujeres con alto índice corporal u obesidad.
  • Deportes de impacto, como correr o saltar provoca un aumento de la presión intra abdominal.
  • Menopausia, que provoca diversos cambios en el sistema de la mujer, como una disminución de la elasticidad o hipotonía
  • Otras (tos crónica, tratamientos agresivos de cirugía, estreñimiento, retener orina, etc.)

Mientras que en el caso de los hombres la principal causa es la operación de próstata.

¿En qué casos está  indicada la fisioterapia perineal?

  1. Embarazo. Es muy importante preparar a la madre para este momento elastificando y tonificando las estructuras que se van a trabajar.
  2. Post-parto. Durante el parto la musculatura ha realizado un gran esfuerzo y en este momento debemos realizar una exploración y fortalecer la musculatura que se ha debilitado, así como en caso de haber cicatrices por la episiotomía o por la cesárea tratarlas.
  3. Incontinencia urinaria e incontinencia fecal o de gases. Hay un gran porcentaje de mujeres y en menor medida de hombres que sufren escapes de alguno de estos tipos, mediante la fisioterapia se puede reforzar esta musculatura y aumentar la propiocepción.
  4. Polaquiuria. La frecuencia normal de orina es alrededor de 7 veces al día, en caso de que no sea así la fisioterapia pelvi-perineal ayuda a normalizar el funcionamiento de la vejiga.
  5. Urgencia miccional. En esta patología percibe un súbito e intenso deseo de orinar que puede ser causa de dos tipos de disfunción, urgencia sensorial o urgencia motora.
  6. Disfunción sexual. Tanto teniendo en cuenta el dolor (dispareunia) como la imposibilidad de mantener relaciones (vaginismo, disfunción eréctil).
  7. Estreñimiento. El estreñimiento puede ser un grave problema si no se soluciona, desde nuestro centro contamos con la fisioterapia combinada con el ejercicio y la nutrición para ayudar en estos casos.
  8. Prolapsos o descenso de los órganos. Debido a que la musculatura pélvica se ha debilitado y no puede cumplir la función de sesten de órganos. Para ello se debe volver a fortalecer la musculatura para mejorar o no aumentar el grado de descenso.
  9. Dolor pélvico crónico o dolor perineal. En esta zona de nuestro cuerpo tampoco debe de haber ningún tipo de dolor, de lo contrario señala que hay algún desorden que debe ser valorado.

Tratamiento

 Masaje perineal, para elastificar el tejido y en caso de embarazos evitamos así desgarros o roturas fibrilares.

  • Técnicas miofasciales, estas técnicas permiten influir en el control o eliminación de los procesos dolorosos de diferente origen: miofascial, neuromuscular o visceral.
  • Neuromodulación periférica. Mediante aplicación percutánea o transcutanea y a través de corrientes electicas nos permiten estimular vías nerviosas y conseguir así provocar en el organismo reacciones fisiológicas con el fin de disminuir el dolor, actuar sobre el control de la vejiga, etc.
  • Electroestimulación muscular. Utilizando equipos específicos para uroginecología buscamos alivio del dolor, mejora del tono muscular, propiocepción de la zona, etc. Tratamiento que puede ser combinado con otros ejercicios que realizaría el paciente con supervisión fisioterápica.
  • Gimnasia abdominal hipopresiva. Método de prevención y terapia abdomino-perineal en el que buscamos como efectos la tonificación del suelo pélvico, la tonificación de la faja abdominal y la normalización de presiones abdominales.
  • Preparación al parto. Desde el centro queremos acompañar y preparar a las futuras madres en para este momento tan especial como es el parto, para ello se realizan ejercicios para elastificar y fortalecer la musculatura, combinándolo con masaje perineal y preparación de los pujos con ayuda del EPI-NO.

 ¿Qué es el suelo pélvico o periné?

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y huesos situados en la base de la pelvis que sirven de apoyo a la vejiga, al recto y al útero. Estos músculos se pueden diferenciar en dos planos:

  •     Plano superficial en el que los músculos que lo forman se extienden de delante hacia atrás entre el pubis y el cóccix, lateralmente entre los isquiones. Dibujan una especie de ocho que se cruza a nivel de una zona llamada centro tendinoso del periné. La principal función de estos músculos es la sexual y también ayudan a sostener las vísceras.
  •     Plano profundo. Estos músculos conforman el plano más alto, por encima de los músculos superficiales y están más cerca de las vísceras. El conjunto tiene forma de cúpula, convexa hacia abajo, cóncava hacia arriba. Esta concavidad superior se opone a la del músculo diafragma de ahí su nombre “diafragma pélvico”.

Estos músculos y ligamentos deben tener un correcto estado y funcionamiento ya que contiene vísceras muy importantes como son, la vejiga y el recto y en caso de la mujer también el útero y la vagina, mientras que en el hombre, la próstata.

Suelo Pélvico cuestiones a tener en cuenta.

Antes de saber para qué y en qué momento debemos ir a un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico debemos tener claro de que se trata, ya que es un componente “olvidado” de nuestro cuerpo y que tiene un papel fundamental en muchas de nuestras funciones vitales.

Muchas de las personas, sobre todo las que no han tenido ningún problema con esta parte de su cuerpo, responden a la pregunta sobre tratamientos para suelo pélvico con los ejercicios de Kagel, estos ejercicios por si solos no pueden solucionar la mayoría de problemas o disfunciones que presenta el periné, para ello se debe realizar una exploración, siempre en manos de un profesional de este ámbito y planificar un tratamiento personalizado para cada paciente.

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y huesos situados en la base de la pelvis que sirven de apoyo a la vejiga, al recto y al útero. Estos músculos se pueden diferenciar en dos planos:

Plano superficial en el que los músculos que lo forman se extienden de delante hacia atrás entre el pubis y el cóccix, lateralmente entre los isquiones. Dibujan una especie de ocho que se cruza a nivel de una zona llamada centro tendinoso del periné. La principal función de estos músculos es la sexual y también ayudan a sostener las vísceras.

Plano profundo. Estos músculos conforman el plano más alto, por encima de los músculos superficiales y están más cerca de las vísceras. El conjunto tiene forma de cúpula, convexa hacia abajo, cóncava hacia arriba. Esta concavidad superior se opone a la del músculo diafragma de ahí su nombre “diafragma pélvico”.

Estos músculos y ligamentos deben tener un correcto estado y funcionamiento ya que contiene vísceras muy importantes como son, la vejiga y el recto y en caso de la mujer también el útero y la vagina, mientras que en el hombre, la próstata.

Y, ¿Qué funciones tiene?

  1. Sostén de las vísceras abdomino-pélvicas, como son la vejiga, vagina, útero y recto, y del bebé en caso de embarazo.
  2. Continencia. Controla la apertura y cierre de los esfínteres tanto en la micción como en la defecación.
  3. Función reproductora. Es la última barrera que debe realizar el bebé antes del momento del parto, gracias a estos músculos la cabeza del bebé rota y se provoca las ganas de empujar.
  4. Función sexual. Posibilita algunos procesos de la acción sexual como son el placer y el orgasmo.